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Manolo García ha atesorado desde niño una pasión que le ha llevado a realizarse como ilustre cantautor y compositor en la historia de la música española, y que compagina con su afición por el arte y la pintura.
De su unión con Quimi Portet (guitarrista de Los rápidos) en 1982, nacería el grupo Los burros con un estilo de rock muy castizo que le otorgó su primer contacto discográfico y que, posteriormente, se convertiría en El último de la fila, banda con la que Manolo García consigue sus mejores éxitos y el reconocimiento de la crítica con los discos Como la cabeza del sombrero o Astronomía razonable. Es en esta etapa donde se aprecian las influencias del legendario grupo Los Módulos, que con su rock progresivo y psicodélico, la armónica voz de su vocalista, Pepe Robles, y sus ritmos flamencos y árabes, marcan un antes y un después en la trayectoria musical de Manolo García.
Tras dos años de ausencia en el sector musical, El último de la fila se separa en 1998 y Manolo García comienza su andadura en solitario con el álbum Arena en los bolsillos, consiguiendo en su primera semana el primer puesto de la lista de ventas y logrando más de 900.000 discos vendidos. Así, canciones de este disco como Pájaros de Barro o A San Fernando, un ratito a pie y otro caminando tuvieron una espectacular acogida por parte de aquellos fans de El último de la fila, hecho que le brinda a Manolo García, desde entonces, unas giras exitosas por todo el territorio español.